El marisco del noroeste florece en más de 400 kl de costa abrupta que intercala ensenadas tranquilas, perfectas para el berberecho, y acantilados violentos donde crece el percebe. Además de las rías que aportan zonas de cría para multitud de especies. Pero el sabor tan especial del marisco gallego se debe en gran medida al fenómeno del afloramiento.

Un fenómeno que favorece un mar rico en nutrientes y que nos deja un marisco lleno de sabor. Centolla, nécoras, buey, pulpo y percebes, productos del mar con una calidad excelente.

Además del afloramiento, la costa gallega está llena de entradas de la tierra en el mar, islas y una orografía tan abrupta que la convierten en un enclave único para mariscos y pescados de gran sabor.

Todo ello hace que berberechos, almejas, mejillones y otros crustáceos crezcan y desarrollen una calidad excepcional.

Preservar este ecosistema tan único es una labor en la que participamos todos de manera directa, en mariscos Inmare nos comprometemos con el cuidado de nuestros mares y mariscos.